La Alcaldía de Cúcuta radicó ante el Concejo Municipal el proyecto de presupuesto para la vigencia 2027, con una proyección inicial de 2,5 billones de pesos. La iniciativa comenzó su trámite en la comisión de Presupuesto, donde se analizarán las partidas destinadas al funcionamiento de la administración y a la inversión en los diferentes sectores de la ciudad.
Durante cerca de tres semanas, las secretarías municipales deberán presentar sus necesidades financieras, explicar la distribución de los recursos y sustentar los proyectos previstos para el próximo año. En este proceso también se espera la participación de representantes de la comunidad y de los gremios, quienes podrán presentar observaciones y sugerencias sobre las prioridades del gasto público.
De acuerdo con José Julián Rolón Conde, primer vicepresidente del Concejo y uno de los ponentes del proyecto, los sectores de salud y educación concentran una parte importante del presupuesto, principalmente por las transferencias provenientes del Sistema General de Participaciones (SGP).
Salud y educación, entre las principales partidas
Según las cifras presentadas durante las primeras sesiones de estudio, el sector salud tendría una asignación cercana a 1,1 billones de pesos, mientras que educación contaría con aproximadamente 700.000 millones de pesos.
Estos recursos permitirían atender compromisos esenciales de ambos sectores. En educación, la administración busca garantizar el pago de la nómina docente y asegurar la continuidad del Programa de Alimentación Escolar (PAE) desde el comienzo del calendario académico de 2027.
La distribución definitiva dependerá del análisis que realicen los concejales durante el trámite del proyecto, así como de las necesidades que expongan las diferentes dependencias municipales.
Los ingresos propios superarían los 200.000 millones de pesos
Otro componente importante del presupuesto corresponde a los ingresos propios del municipio, estimados entre 200.000 y 250.000 millones de pesos. Estos recursos provienen de fuentes como el impuesto predial, el impuesto de industria y comercio y las estampillas municipales.
Entre los posibles destinos de estos ingresos figuran los programas de inversión deportiva, la continuidad del catastro multipropósito, la recuperación de la malla vial y los subsidios para los servicios públicos domiciliarios, especialmente los relacionados con agua y energía eléctrica.
Sin embargo, la disponibilidad efectiva de estos recursos dependerá del comportamiento del recaudo y de la distribución que finalmente sea aprobada. Por esta razón, durante las discusiones presupuestales será necesario revisar las asignaciones propuestas y establecer cómo responden a las necesidades de la ciudad.
Las secretarías deberán sustentar sus necesidades financieras
El estudio del presupuesto comenzó con la participación de las secretarías de Hacienda y Planeación, responsables de presentar el panorama general de las cifras y los criterios utilizados para distribuir los recursos.
En las próximas sesiones, las demás dependencias deberán explicar sus gastos de funcionamiento, las inversiones previstas y la relación entre las partidas solicitadas y las metas establecidas en el Plan de Desarrollo Municipal.
El Concejo también ha convocado a representantes de las juntas de acción comunal, ediles, integrantes del Consejo Territorial de Planeación y consejeros municipales de juventud, con el propósito de recoger propuestas de diferentes sectores de la población.
Dentro de las discusiones estará el presupuesto participativo, mecanismo que busca hacer seguimiento a los compromisos de la administración con las comunidades y revisar las prioridades de inversión en los distintos territorios.
El último año de gobierno marcará la discusión presupuestal
El año 2027 será el último de la actual administración municipal, por lo que el análisis del presupuesto también estará relacionado con el cumplimiento de los compromisos establecidos en el Plan de Desarrollo.
Durante el debate, los concejales podrán solicitar explicaciones sobre las partidas, identificar necesidades de financiación y plantear modificaciones para consideración de la administración municipal.
La discusión permitirá establecer qué recursos estarán disponibles para atender los gastos recurrentes y cuánto margen tendrá la ciudad para financiar proyectos de inversión antes de finalizar el periodo de gobierno.
El presupuesto todavía puede presentar modificaciones
La cifra de 2,5 billones de pesos corresponde a la propuesta inicial presentada por la Alcaldía y no representa todavía la distribución definitiva de los recursos para 2027.
Una vez concluya el análisis de las dependencias y se escuchen las observaciones de los diferentes sectores, el proyecto continuará su trámite en el Concejo Municipal. Durante este proceso podrán plantearse ajustes antes de que se tome una decisión final.
El resultado determinará cómo se distribuirán los recursos de Cúcuta para la próxima vigencia, qué compromisos tendrán prioridad y cuáles serán las inversiones previstas para atender las necesidades de la población.
*Con información de La Opinión.












